Durante años la creatina ha sido considerada un suplemento prácticamente exclusivo del deporte. Sabíamos que mejoraba el rendimiento, ayudaba a ganar fuerza y favorecía la recuperación muscular.
Sin embargo, en los últimos meses han aparecido varias investigaciones que han despertado un enorme interés porque sugieren que la creatina podría tener aplicaciones mucho más allá del gimnasio.
¿Puede ayudar al cerebro? ¿Podría incluso formar parte de futuras estrategias contra el cáncer?
La respuesta es que todavía no lo sabemos, pero sí existen estudios muy interesantes que merece la pena conocer.
¿Por qué la creatina podría tener beneficios fuera del músculo?
La creatina es una molécula que nuestro organismo produce de forma natural y que también obtenemos a través de alimentos como la carne y el pescado.
Su función principal es regenerar ATP, la principal fuente de energía de nuestras células.
Esto no ocurre solo en el músculo. El cerebro, el sistema inmunitario o el corazón también necesitan grandes cantidades de energía para funcionar correctamente.
Por eso los investigadores llevan años estudiando si aumentar las reservas de creatina podría ayudar también a otros tejidos.
El estudio sobre Alzheimer
Uno de los trabajos más interesantes publicados recientemente fue un estudio piloto realizado en personas con enfermedad de Alzheimer.
Durante el estudio, los participantes recibieron 20 gramos diarios de creatina monohidrato durante ocho semanas. Los investigadores analizaron mediante resonancia magnética si realmente la creatina conseguía llegar al cerebro y observaron diferentes parámetros relacionados con la función cerebral.
¿Qué encontraron?
Lo primero fue que la suplementación consiguió aumentar las reservas de creatina cerebral, algo que hasta ahora no estaba tan claro.
Además, los participantes mostraron una tendencia a mejorar en algunas pruebas de memoria y rendimiento cognitivo. También se observaron cambios favorables en biomarcadores relacionados con el metabolismo energético del cerebro.
¿Significa que la creatina previene el Alzheimer?
No.
Y esta es probablemente la conclusión más importante.
Era un estudio con pocos participantes cuyo objetivo principal era comprobar si la creatina llegaba al cerebro y si era segura en este tipo de pacientes.
Los resultados son prometedores, pero todavía no podemos afirmar que mejore la evolución del Alzheimer ni mucho menos que lo prevenga.
Lo que sí hace este estudio es abrir la puerta a investigaciones mucho más grandes.
El estudio sobre cáncer
El otro estudio que ha generado muchísimo interés procede de la Universidad de California (UCLA).
En este caso, los investigadores no estudiaron directamente a pacientes con cáncer, sino que trabajaron principalmente con modelos animales de melanoma y células humanas en laboratorio.
Querían entender qué papel juega la creatina en unas células muy importantes del sistema inmunitario llamadas células dendríticas.
Estas células son las encargadas de «enseñar» al sistema inmune qué células debe atacar. Son, por decirlo de forma sencilla, las que activan a los linfocitos T para que puedan reconocer y destruir células tumorales.
Los investigadores observaron que cuando aumentaban la disponibilidad de creatina:
Las células dendríticas funcionaban mejor.
Producían más señales para activar al sistema inmunitario.
Los linfocitos T respondían con mayor intensidad.
En los ratones con melanoma el crecimiento del tumor era significativamente más lento.
Es decir, la creatina no atacaba directamente al tumor, sino que parecía ayudar al sistema inmunitario a hacer mejor su trabajo.
Entonces… ¿la creatina previene el cáncer?
Tampoco.
Y aquí es donde muchos titulares pueden resultar engañosos.
El estudio no demuestra que tomar creatina reduzca el riesgo de desarrollar cáncer.
Ni tampoco demuestra que sea un tratamiento.
Lo que demuestra es que, en modelos experimentales, mejorar el metabolismo energético de determinadas células inmunitarias podría potenciar la respuesta frente a algunos tumores.
Ahora será necesario comprobar si esto también ocurre en humanos mediante ensayos clínicos.
¿Por qué estos estudios son tan importantes?
Porque cambian la forma en la que entendemos la creatina.
Durante décadas se ha considerado un suplemento para deportistas.
Ahora empezamos a descubrir que también participa en procesos relacionados con:
Producción de energía cerebral.
Funcionamiento de las neuronas.
Respuesta inmunitaria.
Envejecimiento.
Inflamación.
Eso no significa que ya tengamos aplicaciones clínicas, pero sí que probablemente veremos muchos más estudios durante los próximos años.
¿Deberíamos empezar a tomar creatina por estos estudios?
A día de hoy, no.
Si una persona entrena fuerza, es vegetariana, vegana o un profesional considera que puede beneficiarse de ella, la creatina monohidrato sigue siendo uno de los suplementos con mayor respaldo científico y mejor perfil de seguridad.
Pero tomar creatina pensando que va a prevenir el Alzheimer o el cáncer no está respaldado por la evidencia actual.
Todavía no existen estudios en humanos que permitan hacer esa recomendación.
Conclusión
Estos dos estudios son un excelente ejemplo de cómo avanza la ciencia.
Nos muestran que la creatina podría tener aplicaciones mucho más amplias de las que conocíamos hace unos años, especialmente en enfermedades neurodegenerativas y en inmunoterapia contra el cáncer.
Pero también nos recuerdan algo muy importante: un estudio prometedor no cambia automáticamente la práctica clínica.
A día de hoy, la creatina sigue recomendándose principalmente por sus beneficios sobre el rendimiento físico, la fuerza y el mantenimiento de la masa muscular. Sus posibles efectos sobre el Alzheimer o el cáncer son una línea de investigación muy prometedora, pero todavía necesitan estudios más grandes y realizados en personas antes de poder sacar conclusiones definitivas.
Estudios citados
Smith AN et al. Creatine monohydrate pilot in Alzheimer’s: Feasibility, brain creatine and cognition. Alzheimer’s & Dementia, 2025.
Taylor MK et al. Bioenergetic data from a creatine monohydrate pilot trial in Alzheimer’s disease. 2026.
Elsten-Brown J, Kang E, Yang L, et al. Creatine enhances dendritic cell function and strengthens anti-tumor immunity. iScience, 2026.
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