Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

Cuando termina el año y sentimos que no “hemos llegado”: autoexigencia, metas y realidad

Llega final de año y, sin quererlo, aparece ese momento de revisar qué ha pasado en los últimos meses. Qué conseguimos, qué dejamos pendiente, qué salió bien y qué no tanto. Es algo casi automático: hacer un balance, cuestionarnos y, muchas veces, criticarnos. En consulta lo veo cada año: personas que sienten que “no han hecho suficiente”, que no llegaron a X objetivo, que este año “prometieron” cuidarse más, o que iban a empezar una nueva etapa… y sienten que fallaron. Y es curioso, porque pocas veces revisamos lo que sí logramos, lo que crecimos, lo que superamos o incluso lo que sobrevivimos.

La autoexigencia se disfraza de motivación, pero en realidad muchas veces es miedo. Miedo a fallar, miedo a quedarnos atrás, miedo a no ser suficientes. Y de repente vamos cargando listas eternas de cosas que “deberíamos” haber hecho, pero nunca nos preguntamos si esas metas eran realistas, si realmente las queríamos, o simplemente eran un estándar social, laboral o incluso corporal.
La autoexigencia nunca descansa. Cuando la escuchas, nunca es suficiente, siempre falta algo más.

¿Qué pasa cuando sentimos que “no hemos hecho nada”?
La mente es selectiva: para recordarnos lo pendiente, es experta. Para agradecer lo vivido… necesita práctica.
A veces lo que etiquetamos como “no avancé” en realidad significa:
– me cuidé
– necesité descanso
– sobreviví a algo difícil
– escuché mis necesidades
– puse límites
– elegí algo diferente
– prioricé mi salud emocional
Eso también es avance. Aunque no quede tan bonito en Instagram.

No tienes que llegar a todo. Nadie llega. En un año pasan demasiadas cosas como para que TODO se cumpla, TODO salga bien, TODO esté perfecto. Y cuando hablamos de salud, alimentación o bienestar, todavía más. Porque la vida no es lineal, el cuerpo tampoco y las emociones aún menos. Lo normal es avanzar, retroceder, estancarte, avanzar de otra forma, parar, volver, dudar, recambiar. Eso es crecer, aunque no parezca “productivo”.

Y si no conseguiste lo que querías…
Puedes preguntarte:
¿qué aprendí este año?
¿qué fue difícil emocionalmente?
¿qué decisiones fueron importantes?
¿qué cuidé más?
¿qué límites puse?
¿qué pequeña cosa cambió?
¿a qué ya no vuelvo?
¿qué me llevo conmigo al siguiente año?


El cuerpo también siente este cierre de ciclo
Muchas personas sienten más ansiedad por la comida, el cuerpo o los hábitos cuando termina el año. Como si de repente hubiese que compensar, corregir o prepararse para la siguiente versión perfecta de una misma.
Y no, el cuerpo no necesita correcciones.
Necesita descanso, escucha y paciencia.

Una idea importante para llevarte
Si este año no cumpliste todas tus metas, no es porque fallaste. Es porque pasaron cosas. Que quizá no esperabas. Que quizá ni siquiera podías ver venir. Y eso no te quita valor, ni capacidad, ni posibilidades.
Tu vida no es un checklist. Es una experiencia.

En resumen
no necesitas cumplirlo todo
no fracasaste en nada
no tienes que compensar
puedes sentir orgullo de llegar hasta aquí
descansar también es avanzar
aprender es más valioso que tachar metas


Y si llegó diciembre y piensas “no hice suficiente”, recuerda algo: hacerlo perfecto nunca fue el objetivo.

Reseñas de pacientes

Ainoha López
Paciente feliz

Mi experiencia con Claudia ha sido excelente. Es una profesional increíble, que desde el primer día se tomó el tiempo para escucharme, entender mis necesidades y adaptar cada recomendación a mi estilo de vida. Te hace sentir acompañado en todo momento, ayudándote a establecer una relación sana y equilibrada con la comida, sin presiones ni restricciones extremas.

Se nota que ama lo que hace y que tiene una verdadera vocación por mejorar la vida de sus pacientes. Gracias a ella, me siento mucho más en control y en paz con mi alimentación.

Gabriela Salazar
Paciente agradecida

Claudia es una excelente profesional, me ha ayudado muchísimo con mis problemas digestivos y siempre es muy atenta. Además tiene mucha flexibilidad con los horarios y si tienes algún inconveniente

Paula Perez
Paciente contenta

Claudia es una grandísima profesional. Me ha ayudado a cambiar mi alimentación por completo mediante menús súper ricos y formaciones en las sesiones acerca de los alimentos. Además de adaptarse muy bien a tus gustos y necesidades. Sin duda, me ha cambiado la forma de ver la comida gracias a ella!

Maria
Paciente feliz

Desde que sigo tus recomendaciones y hago tus recetas, he logrado calmar y manejar mejor la necesidad de dulces. Quedo satisfecha con postrecitos saludables y ricos

Johanna Aleman Sosa
Propietario | lorem ipsum

Los logros de quienes nos ponemos en sus manos es un claro resultado de su profesionalidad. Claudia, gracias por tu ayuda y el trato tan cercano.

Veronica Martel
Propietario | lorem ipsum

Claudia , aunque es una chica joven ha demostrado ser una gran profesional , que te escucha y estudia cada caso porque cada paciente es diferente , y así adapta a tus necesidades y patologías una dieta adecuada , consiguiendo los objetivos adecuados . Y ,sobre todo , me gusta que sigue formándose!! Se nota que le gusta lo que hace !!

Alvaro D.
Propietario | lorem ipsum

Es una auténtica profesional. Es capaz de adaptar correctamente los gustos del cliente con sus objetivos además de educarlo en el proceso brindándole herramientas de gran utilidad. Por otro lado, su carácter es bastante agradable y cercano, demostrando grandes habilidades para la comunicación con el cliente. Realmente te ayuda.

La chica de Nutri
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.